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La Botera y la Calle Villaclosa de Beceite

En el inicio de la calle Villaclosa nos encontramos con la lonja del ayuntamiento, su antiguo acceso principal, y la Presoneta, actual centro de visitantes. Un espacio retocado a lo largo de los siglos XVIII-XIX que representaba el acceso principal al antiguo castillo árabe-cristiano de la población. La Presoneta era el torreón que defendía el portal de entrada: detalles como las aspilleras y el arco recuperado  en su fachada demuestran su carácter defensivo de antaño. Situados en este recuperado portal, el ayuntamiento a nuestra izquierda, la antigua plaza a nuestra derecha y, enfrente, la calle que continuaba en línea recta hasta llegar a la “Torreta”.

Beceite Almenas del antiguo castillo

Este torreón durante los siglos XVII-XIX perdió su utilidad defensiva pasando a ser la cárcel, sobre todo en tiempos de la primera guerra carlista. En esta prisión encerró el general carlista Cabrera a tres mujeres de liberales como reprimenda al fusilamiento de su madre; dos de ellas fueron fusiladas en la partida del Martinet (Valderrobres) y la otra logró su liberación gracias a las súplicas de su padre, un oficial carlista de Beceite.

Beceite Mujeres fusiladas en el martinete

En las décadas de los ochenta y noventa el edificio se convirtió en peña de fiestas y actualmente es la sede de la Oficina de turismo.

El nombre de la calle Villaclosa significa villa cerrada. En Beceite se conoce como el barrio de la Botera. Algunas de estas casas tienen fachada hacia la plaza y antiguamente todos los vecinos del pueblo tenían derecho de paso por dentro de ellas para acceder a la plaza y viceversa

 

Portal de acceso a la Botera rehabilitado

El Palau de Beceite

Como los edificios tenían y deben tener una vida colectiva, para el funcionamiento de las actividades que concurren en los pueblos, foros  para compartir, os hablamos del Palau de Beceite como centro de movimiento cultural de nuestro pueblo.

Fue el antiguo palacio del señor de estos territorios, el arzobispo de Zaragoza. Beceite perteneció a la antigua tenencia de la Pena de Aznar Lagaia formada por Valderrobres, Fuentespalda, Torre del Compte y Mazaleón.

Dibujo del Palau de Pedro Tejedor

 

 

El Palau, era principalmente una obra de sillería ocupando la parte alta de la población frente a las Eras comunales. Dos torreones, uno hacia el oeste y otro al este, flanqueaban el edificio y coronaban el nuevo barrio del Pilar. En el palacio los nuevos señores, los arzobispos de Zaragoza, cobraban los diezmos y primicias en especies. Delante, las eras para batir los cereales, al lado el antiguo cementerio, más arriba la nevera medieval y detrás los “friginals” bancales comunales de forraje para alimentar al ganado estabulado, el nuevo orden medieval del señor organizaba y dirigía la población. Las desamortizaciones del estado sobre los bienes eclesiásticos durante los siglos XVIII-XIX hicieron que estos edificios y terrenos pasaran a manos privadas o públicas, es el caso del Palau. Actualmente el edificio original está dividido en tres partes, dos privadas y una pública que pertenece al Ayuntamiento y es la sede de la Asociación Cultural del Palau. El edificio tuvo una intensa vida colectiva durante el siglo XX: fue sede de la Sociedad de Socorros Mutuos, baile, cine, teatro, bar, etc

La antigua entrada a la Población de Beceite Portal de San Gregorio

 

Hoy os cuento un rincón de nuestro pueblo  la antigua entrada a Beceite el Portal de San Gregorio

Es la antigua entrada a la población árabe “Bassàit” y a la cristiana “Bezeyt” del siglo VIII al XIV. El viejo camino de Valderrobres pasaba por el Collet de les Forques, la Font del Pas y por Els Estiradors llegaba hasta este portal.

Portal de San Gregorio Beceite Teruel

Se cree que fue reformado en la primera mitad del siglo XIV quedando un portal apuntado de estilo gótico coronado en su clave por la media luna invertida hacia abajo perteneciente, con toda probabilidad, al nuevo señor del territorio: el primer arzobispo de Zaragoza Pedro López de Luna (1314-1345). Su entrada hacia el carrer Plà en forma de codo afianza su carácter defensivo.

En su interior se abre la capilla de San Gregorio Papa. El nueve de Mayo se celebra el día del santo, antaño en el rosario se cantaban los gozos a San Gregorio y los niños con una campanilla avisaban a los vecinos para acudir al rosario cantando por las calles unas cancioncillas populares especiales para la ocasión. Ese mismo día se celebraba misa y se salía en procesión hasta la huerta mayor, bendiciéndola contra las plagas y, principalmente, contra la plaga de langosta.

Descriptiva del Portal de San Gregorio en Beceite

En Beceite se conservan la gran mayoría de los portales, siguiendo el antiguo alineamiento de sus murallas del siglo XVI. El portal de Sant Gregori, el de Carrau, el de Sant Roc, el del Coll o del Pilar, el de Vilanova y el pasaje de Vilanova.

Los Molinos Papeleros de Beceite

Benedicto XIII, el papa Luna, el uno de diciembre de 1411 concedía a su médico particular el converso Jerónimo de Santa Fe los derechos del “molino para paños” en “Bezeyt”, perteneciente a la mesa arzobispal de Zaragoza.

Molinos Papeleros de Beceite Teruel

Esta es la primera cita de molinos papeleros en Beceite, hasta que el cura párroco Joaquín de Liedana escribía en los libros parroquiales a finales del s. XVIII y principios del XIX sobre la floreciente industria del papel. En 1804 se inauguraba la última de un total de nueve fábricas. La subida arancelaria impuesta por los borbones durante el s. XVIII despertó a los burgueses de la época y empresarios aragoneses y catalanes pusieron en funcionamiento aquí trece molinos papeleros. La fabricación artesanal ayudaba a realizar un papel de calidad que garantizaba la continuidad: algunos molinos trabajaron para Heraclio Fournier en la elaboración de naipes, fabricaron papel moneda para el estado, Goya utilizaba papel de Beceite para sus grabados… Pero, principalmente la producción llegaba a los grandes centros consumidores de Barcelona, Valencia, Madrid y Bilbao por medio de carretas, unos viajes que duraban varios días.

Filigranas o marcas de agua de las fabricas de papel

Las primeras fábricas de papel eran de una, dos o más “tinas” para fabricar la pasta de papel hasta la llegada de la “pila holandesa”, durante el s. XIX, que se instaló en todas las fábricas hasta el final de sus días allá en 1970.

La fábrica Cremada, la de Martí, lo Molí del Tosca, la de Taraganya, la de Noguera, la de Solfa, la de Morató, la del Batà y la del Pont Nou fueron las nueve fábricas de papel de Beceite. Por medio de canalizaciones, acequias, azudes y túneles aprovechaban una misma agua, la del río Matarraña, para mover las ruedas de todas las fábricas.

Fábrica de Papel de Beceite

Un pedazo de nuestra historia papelera de Beceite

Las Pinturas Rupestres de la Fenellasa Beceite

En la reunión del Comité del Patrimonio Mundial en Kioto del 30 de Noviembre al 5 de Diciembre de 1998 se aprobaba incluir en la lista del Patrimonio Mundial el Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica. 757 yacimientos arqueológicos entraban a formar parte del Patrimonio de la Humanidad, entre ellos las Pinturas de la Fenellasa de Beceite.

Foto 1 de las pinturas en los años ochenta

Estas pinturas pertenecen al arte rupestre esquemático con una antigüedad de 3.500 años. Son manifestaciones de carácter simbólico y abstracto propia de pueblos sedentarios, agricultores y ganaderos de la edad de Bronce. Es un tipo de arte rupestre en que las representaciones de animales y seres humanos se reducen a simples esquemas, junto a otras figuras claramente abstractas de fuerte contenido conceptual.

Dibujo 1 Reproduccion de las antiguas pinturas

Estas pinturas son las más representativas de su estilo en la comarca del Matarraña y junto a ocho yacimientos más completan el conjunto de arte rupestre del territorio. Recordemos este interesante patrimonio mundial: la Cueva de Mas del Abogat en Calaceite; la Cueva de la Font de la Bernarda, Els Gascons y la Roca dels Moros en Cretas; las Caídas del Salbime, Els Secans y la Punta el Alcañizano en Mazaleón; y Els Figerals en Fuentespalda.

 

 

En el año … Carlos Forcadell descubría estas pinturas en el paraje denominado La Fenellassa.

 

El conjunto papelero de Beceite (siglos XVIII-XIX)

El establecimiento de nueve fábricas de papel en Beceite y de dos en Valderrobres, de 1776 a 1804, conforma uno de los conjuntos industriales más impresionantes de la zona. Proceso que conllevará un cambio social en las vidas de los beceitinos, con la necesidad de obreros especialistas, tanto hombres como mujeres, y el nacimiento de una nueva burguesía industrial.

molinos papeleros-beseit-matarranya
La elección de lugar no fue casual, los saltos de agua y el desnivel del río Matarraña por Beceite ayudaría a levantar fábricas de papel con uno, dos y hasta tres saltos de agua que alimentaban otras tantas tinas para la fabricación de papel. El salto de agua movía la rueda para que el eje hiciera funcionar los martillos que machacaban la fibra de ropa hasta el punto en el que se convirtiera en pasta de papel, y después de todo el proceso, y según su manipulado, se obtenía papel blanco, de estraza, cartulinas o cartulinas para naipes, filtros de papel para maquinaria, etc. Pero quien verdaderamente contribuyó a la puesta en marcha de este conjunto papelero fue el cura párroco de Beceite don Joaquín de Liédana, que contra la voluntad de los concejales del municipio apoyó la primera fábrica de papel del municipio. Consta, de su puño y letra en los archivos parroquiales, lo siguiente: “El mismo Thomas Royo contra la voluntad de los Conzejales, pero con informe mio y licencia del Iltmo. Señor Dn. Juan Saez Arpo. De Zaragoza (a quien acudió por abusar el Ayuntamiento de las facultades que le son propias) en el año 1776 contiguo al Martinene dicho edificio una fábrica de papel blanco, y en 1779 añadió otra de Papel de Estraza junto con la otra”. El mismo cura bendice durante este período los primeros pliegos de papel de las fábricas. Año a año la industria va creciendo: 1776, 1779, 1787, 1789, 1790, 1791, 1792, 1793, 1794, 1795, 1797, 1801 y 1804 son fechas en la que se inauguran y amplían las fábricas papeleras. La buena calidad del papel hizo perdurar esta industria artesanal apartada de los grandes centros de consumo (Valencia, Madrid y Barcelona) que introdujo pocas innovaciones técnicas, excepto las “pilas holandesas” o la “máquina redonda” introducidas más tarde después de su invención. El declive de la industria se produjo a finales del siglo XIX y a lo largo del XX. En 1968 se realizaron los últimos pliegos de papel y cartulinas en las Industrias Noguera. Hoy los edificios papeleros sufren otra reconversión, en esta ocasión por iniciativas privadas, encaminadas hacia actividades turísticas que ayudarán en cierta manera a su conservación como patrimonio artístico de Beceite.